La Huella Humana define nuestro futuro, esto no es un cliché

La Huella Humana define nuestro futuro, esto no es un cliché

La huella humana es una de las pocas imágenes mentales que nos revelan una manera de entender nuesro papel en la tierra y visualizar un futuro en el que se proteja la naturaleza y se sostenga al mismo tiempo la vida humana. Steven E. Sanderson.

Al Fondo: El Santuario de Las Lajas, Nariño.

Recientemente estuve en el suroeste de Colombia, en Pasto, Nariño, en la hermosa región andina y pacífica de Colombia y decirles la emoción que me embargaba desde que me dirigía al aeropuerto Antonio Nariño, en Pasto, al ver frente a mi la Cordillera de los Andes que penetra en Colombia a través de Nariño y, es que desde el Nudo de los Pastos en ese mismo departamento, se desprende en la Cordillera Occidental, la Cordillera Central y la Cordillera Oriental, siendo esta última la que da origen al sistema montañoso en Colombia, aunque debo decirles que los vientos encontrados por el sistema montañoso hacen de este aeropuerto el ser catalogados como uno de los mas peligrosos del mundo, pero lo que teníamos frente a nosotros al llegar allí, nos hace olvidar este detalle y encomendados a Dios solo podemos decir, valió la pena y sin lugar a dudas lo volvereríamos a visitar.

Amo ver la naturaleza creada, y es que justamente ella nos coloca en el lugar que nos corresponde. Al admirarla, tengo sentimientos encontrados, porque esta pequeñez que tenemos frente a ella, aunque no podemos negar nuestra inteligencia, con nuestra huella humana le estamos jugando una mala pasada, y es que de tanto creernos sabios, los seres humanos nos hacemos necios, pero no me cabe la menor duda de que en el momento determinado, ella reclamará su lugar.

Detrás, la Cordillera de Los Andes, desde Nariño, Colombia.

Me encanta esta frase que encontré » Solo toma fotos, solo deja huellas» , es una antigua tradición ética de los amantes de la naturaleza que nos invita al respeto de la naturaleza lejos de la actividad humana y propicia una sinergia entre la humanidad y el mundo natural, por ahora una utopía diría yo, pero no podemos perder las esperanzas.

Cordillera Central de la República Dominicana. Foto: Manuel Caraballo Núñez

Que me gustó de este viaje a Pasto… todo, pero en especial que pude deleitarme al ver que aún tenemos un poquito de naturaleza virgen, si…sé que aún hay mucho más, pero a mi, que me encanta estar en ventana cuando viajo en avión, esta vez pude deleitarme y no lamentarme por la huella humana. Qué me gustó aún más? el comparar y agradecer… saber que en estos 48,442 kms. cuadrados de nuestra República Dominicana tenemos tres sistemas montañosos: La Cordillera Central, la más extensa y alta de las Antillas, la Cordillera Septentrional, situada en el norte del país y la Cordillera Oriental, en el Este. Tenemos en adición la Siera de Neiba, la de Bahoruco, Martín García y Samaná. Tenemos valles, ríos, playas, lagos, cascadas y mucho más y guardando la distancia con la riqueza natural colombiana, wao, que privilegiados somos, mucho que agradecer a Dios, pero también mucho que cuidar y defender en nuestro paraíso natural.

Lamentablemente, las naciones priorizan el bienestar humano, por encima de lo natural, aunque existe una cantidad de hambruna en este globo terraqueo que espanta y estamos viendo los resultados y aún falta mucho por ver: Las guerras retrasan las cosechas, la tierra sufre los embates de las mismas, los ciclos de las cosechas de los frutales y otros rubros han cambiados, la calidad de los mismos dista mucho de como fue concebido, el calor arrecia, el nivel del mar aumenta, los fenómenos naturales que crean desastres se hacen cada vez más intensos, los alimentos escasean, las potencias hablan de minimizar los efectos del cambio climático pero al final los intereses de la minoría ganan.

Mientras, hagamos lo propio, en lo que a cada uno respecta, seamos responsables con nuestra huella humana, todo inicia con el individuo, no tiremos basura a las calles, reclasifiquemos, reciclemos, respetemos las áreas protegidas, demos un paso hacia delante en la preservación de nuestra biodiversidad, no seamos ciegos, con ello nos protegemos a nosostros mismos y a las futuras generaciones y estoy segura de que si lo hacemos, más de uno de los que vienen detrás, harán lo mismo.

Cuidemos nuestra huella humana.

Foto principal: Fuente Externa. Las demás fotos: Mayra De Peña