Nápoles, la ciudad italiana donde su sentir se expresa con sus sabores, la cultura late en sus calles y el Vesubio vigila eternamente su historia

Nápoles, la ciudad italiana donde su sentir se expresa con sus sabores, la cultura late en sus calles y el Vesubio vigila eternamente su historia

Conocer otros destinos es parte de nuestra historia y en ella Italia tiene una parte destacada, pero hoy les traigo un poquito de Nápoles, una ciudad situada en el sur de este país, en la región de Campania, situada a 9 kms. del Monte Vesubio, el volcán que sepultó bajo metros de ceniza y pieda pómez a Pompeya, antigua ciudad de la época romana en el año 79 A.C.

Siempre quise conocer Nápoles y degustar su famosa gastronomía. Esta hermosa urbe está entre una de las ciudades más antiguas de Europa y es un importante centro histórico del Mediterráneo. Sus orígenes se remontan a los asentamientos griegos de la Antigüedad y a la fundación de Neápolis en el año 470 a. C. A lo largo de los siglos, estuvo bajo el dominio de diferentes pueblos y dinastías, entre ellos los bizantinos, los normandos, los angevinos, los aragoneses y los Borbones, convirtiéndose en una destacada capital europea.

Caminar por su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995, gracias a la conservación de su trazado urbano antiguo y su extraordinario patrimonio arquitectónico fue placentero y edificante a la vez, allí se conjuga historia y cultura a granel, ni que decirles de disfrutar de la panorámica que nos brinda el Mar Mediterraneo desde allí.

Amé caminar por sus calles históricas y plazas y ver el movimiento intenso de las personas en sus pintorescas calles estrechas, claro está, siempre preferimos la luz del día para conocer, a la par que manteníamos la prevención, por ser una ciudad muy transitada.

Entre sus principales atractivos turísticos destacan el Palacio Real, el Castel Nuovo, la plaza del Plebiscito y sus numerosas iglesias y construcciones históricas.

En el ámbito cultural, Nápoles destaca por su identidad propia, reflejada en la música, el teatro, las tradiciones populares, la arquitectura y su reconocida gastronomía, especialmente la pizza napolitana, el arte de sus pizzaioli fue declarada Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por la Unesco. La canción napolitana es un género musical de origen popular al que pertenecen canciones como ‘O sole mio, Torna a Surriento, Funiculì, funiculà, entre otras. El teatro principal de la ciudad es el Teatro de San Carlos, del siglo XVIII: inaugurado el 4 de noviembre de 1737, es el más antiguo teatro de ópera activo del mundo, con una capacidad de 3,000 personas y ha sido el modelo de los siguientes teatros de Europa.

La relación de la ciudad con el Vesubio es fundamental tanto histórica como turísticamente: la erupción del año 79 d. C. sepultó las antiguas ciudades romanas de Pompeya y Herculano, cuyos restos arqueológicos, excepcionalmente conservados, permiten conocer la vida cotidiana de aquella época y hoy constituyen importantes destinos de visita desde Nápoles.

El volcán continúa dominando el paisaje del golfo y forma parte del patrimonio natural de la zona, les confieso que mirarlo desde el tren desde Roma fue emocionante y de respeto hacia lo que el despertar del mismo puede volver a ocasionar. En la zona se desarrollan actividades de senderismo y turismo de naturaleza.

Nápoles reúne historia milenaria, riqueza artística, cultura viva y un entorno volcánico que ha marcado profundamente la identidad de su territorio.

Fuentes de datos: UNESCO sobre Pompeya y Herculano⁠ y Wilquipedia, e ia.