Cisterna Basílica en Estambul, una maravilla de la antigua ingenieria bizantina

Cisterna Basílica en Estambul, una maravilla de la antigua ingenieria bizantina

Conocer nuevos destinos es nuestra pasión, ya que nos permite ampliar nuestro marco cultural y como en este caso, visitar Turquía nos llevó a tener un encuentro con una civilización milenaria.

En nuestro hermoso recorrido, estuvimos en Estambul y dentro de sus múltiples atractivos históricos y contemporáneos de esta histórica ciudad, (Basílica Santa Sofía, Mezquita Azul, Palacio Topkapi, Gran Bazar, Bazar las Especias, el recorrido por el Bósforo y algo particular que me encantó, tomar el  Marmaray, el sistema de transporte suburbano ferroviario de la ciudad  de Estambul. Se compone de un túnel ferroviario submarino bajo el estrecho del Bósforo y la modernización de las líneas ferroviarias suburbanas existentes a lo largo del mar de Mármara desde la estación de Halkalı en la parte europea hasta la estación de Gebze en el lado asiático, disfrute esa experiencia y sobretodo lo rápido de la travesía, en solo 4 minutos) también visitamos el atractivo turístico Cisterna Basílica, que en turco es Yerebatan Sarnici (cisterna sumergida), y de la que les compartimos en esta ocasión.

La Cisterna Basílica es la más grande de las 60 cisternas antiguas construidas bajo la ciudad de Estambul, antiguamente Bizancio y Constantinopla, situada a 100 metros al sudoeste de la iglesia de Santa Sofía, en la histórica península de Sarayburnu

Esta cisterna de unos 140 metros de largo y 70 metros de ancho, tiene una capacidad de almacenaje de hasta 100.000 metros cúbicos de agua. El techo esta soportado por un bosque de 336 columnas de mármol de 9 metros de altura, organizadas en 12 filas de 28 columnas, cada una separadas entre sí, a una distancia de 4.8 m. Muchas fueron recicladas de templos romanos antiguos. Los capiteles de las columnas son principalmente de estilos jónico y corintio (de este estilo hay 98 capiteles), a excepción de unas pocas de estilo dórico sin grabados. (Los capiteles son esa parte artística que vemos en las columnas)

Al fondo de esta impresionante obra arquitectónica y de la ingeniería, hay dos bases de columna con cabezas de Medusa, colocadas de lado y boca abajo, probablemente para neutralizar el mito de su mirada o por ajuste arquitectónico.

La cisterna está rodeada de un muro de ladrillos refractarios de un grosor de 4,8 metros y cubierto de mortero impermeable llamado «de Horasan» lo mismo que el suelo. El agua de la cisterna proviene de los bosques de Belgrado que se encuentran a 19 kilómetros al norte de la ciudad.

Esta maravilla de la ingeniería Bizantina fue construida en el año 532, durante el reinado del emperador bizantino Justiniano. Luego de la conquista de 1453, los otomanos la usaron un tiempo, como reserva de agua del Imperio y suministraba agua al palacio de Topkapi.

En la actualidad, la cisterna fue restaurada por la Municipalidad Metropolitana de Estambul, iluminada con luces y abierta al público como Museo de la Cisterna Basílica, convirtiéndose en una de las atracciones turísticas más populares de Estambul. Además de las hileras de 336 columnas y las 2  cabeza de Meduza, presenta otros elementos diversos, como caras de piedra, ramas y pavos reales tallados en las columnas, dejándonos gratamente impactados al ver el ingenio y la habilidad de los constructores de la antiguedad.

Si vas a Estambul, no te pierdas el conocer esta interesante obra de la arquitectura bizantina.

Datos: Fuente externa.